Claves
- —La Federación Venezolana de Maestros desestimó el llamado oficial a clases para el 14 de septiembre y fijó el inicio para el 16.
- —El gremio denunció la ausencia de inspecciones técnicas en la mayoría de los planteles del país tras los recientes temblores.
- —Exigen atención psicosocial, mejoras salariales y garantías de infraestructura antes de retomar las actividades escolares.

La Federación Venezolana de Maestros (FVM) calificó de irresponsable la medida de convocar el regreso a las aulas para el próximo lunes 14 de septiembre, al advertir que la mayoría de los planteles carece de evaluaciones técnicas que garanticen la seguridad estructural tras el reciente doblete sísmico.
Durante una rueda de prensa, la presidenta de la organización gremial, Carmen Teresa Márquez, instó al magisterio a iniciar las actividades el miércoles 16 de septiembre, conforme a lo establecido en la normativa legal del sector. La postura sindical confronta el anuncio oficial emitido desde el despacho ministerial, donde se aseguró que la infraestructura escolar se encuentra en proceso de reparación.
Contraste por el estado de la infraestructura escolar

El dirigente oficialista Héctor Rodríguez había indicado previamente a través de Unión Radio que, de un total de 900 planteles afectados por los temblores, la mayoría recibe reparaciones por no presentar daños estructurales graves. Según los datos oficiales difundidos por el Ministerio de Educación, el mayor impacto se concentra en 87 instituciones con daños severos y en otras 11 que sufrieron un colapso total, cuyos estudiantes serán reubicados temporalmente mediante un plan de rezonificación.
Pese a tales anuncios, la dirigencia sindical remarcó que el Ejecutivo no ha presentado los resultados de las inspecciones técnicas a las comunidades educativas ni ha entregado protocolos de emergencia ante eventos sísmicos. Asimismo, la FVM criticó la falta de consulta previa en la rezonificación aplicada en el estado La Guaira, la cual derivó en la reubicación de alumnos en espacios que funcionan como refugios.

Exigencias gremiales y crisis salarial
Ante la falta de condiciones mínimas, el magisterio agrupado en las 27 filiales de la central sindical exigió inspecciones rigurosas por parte de los organismos de gestión de riesgo. Las peticiones también abarcan la creación de un programa de apoyo emocional para 1.400 niños y adolescentes afectados por los sismos en los estados Aragua, el estado La Guaira, el estado Miranda y el Distrito Capital.
En el ámbito socioeconómico, Márquez desmintió la existencia de un bono especial de inicio de actividades para los educadores y denunció que los ingresos mensuales se sitúan entre los 250 y los 500 bolívares quincenales. Finalmente, el gremio reprochó que las autoridades competentes se nieguen a sostener mesas de diálogo para discutir las condiciones laborales y la firma de la contratación colectiva.
