Tras los terremotos ocurridos el pasado 24 de junio, que han dejado un saldo oficial de 4.743 muertos, instituciones académicas y empresariales han alzado la voz para exigir una evaluación técnica profunda de las estructuras afectadas. El debate se centra en la calidad de las construcciones, con especial atención sobre los proyectos de la Misión Vivienda.

Evidencia técnica para la reconstrucción

La Cámara Venezolana de la Construcción, la Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat, el Colegio de Arquitectos de Venezuela y la Comisión de Infraestructura, Vivienda y Hábitat de Fedecámaras han emitido un comunicado conjunto. En este documento, subrayan que los edificios afectados constituyen una «evidencia técnica irrepetible».

Los especialistas sostienen que, antes de proceder con la demolición o el retiro de escombros, es imperativo realizar inspecciones de ingeniería patológica y documentar los daños. El objetivo es identificar las causas exactas de las fallas para actualizar las normas de construcción y prevenir futuras tragedias en el país.

4.743 muertos según el saldo oficial

Discrepancia en las cifras de daños

La magnitud de la destrucción presenta diferencias significativas según la fuente de la información. Mientras que el parte oficial del gobierno de Delcy Rodríguez reporta 856 edificios afectados y 190 colapsados, estimaciones independientes realizadas por la NASA sugieren que la destrucción podría haber alcanzado las 58.870 edificaciones.

Propuesta técnica

Creación de una comisión nacional independiente para emitir informes públicos y fortalecer la normativa sismorresistente.

Ante este escenario, los expertos advierten que ninguna edificación debe ser removida sin la autorización de una comisión técnica competente, exceptuando casos donde exista un riesgo inminente para las labores de rescate o la seguridad pública.