Quince días después de los terremotos que sacudieron Venezuela, el arzobispo de Valencia, Jesús González de Zárate Salas, y presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), se desplazó al galpón que funciona como Centro de Acopio Central de Cáritas Valencia, en el municipio Los Guayos.
Participación directa en la logística

Durante la visita, el prelado observó el desarrollo de las operaciones de recepción y distribución de ayuda y, junto a voluntarios de distintas parroquias de la arquidiócesis, colaboró en la preparación y embalaje de los kits humanitarios. Los paquetes, que incluyen alimentos, artículos de higiene y medicinas, están destinados a las zonas más afectadas por el sismo.
Mensaje de solidaridad

Desde el centro de acopio, el arzobispo dirigió un mensaje de cercanía a la población venezolana, resaltando la magnitud de la tragedia: “Muchas familias han perdido a sus hijos, otras han quedado heridas o sin vivienda, trabajo o estudio”. Añadió que la solidaridad mostrada constituye “un motivo de consuelo y fortaleza para todos nosotros”.
Plan de atención a mediano y largo plazo

González de Zárate explicó que la respuesta humanitaria de la Iglesia Católica fue inmediata, con presencia en las comunidades costeras de Carabobo y en el litoral guaireño. Sin embargo, subrayó que la fase de contingencia inicial debe dar paso a un programa sostenido de apoyo. Desde Cáritas diocesana y parroquial, se implementarán iniciativas para atender a los damnificados más allá de la ayuda de emergencia.
Convocatoria a la sociedad civil
Al concluir la visita, el arzobispo hizo un llamado a empresas, instituciones, colegios y a la ciudadanía para que continúen aportando donaciones a través de la red de Cáritas. “Invito a todos los carabobeños a seguir apoyando a Cáritas de Valencia en esta labor tan generosa”, afirmó, finalizando con una oración por las víctimas y por la fortaleza de los que perdieron sus hogares.
