El Parlamento de Venezuela aprobó por unanimidad una ley especial de arrendamiento de viviendas para responder a la emergencia habitacional provocada por los dos terremotos del 24 de junio, que destruyeron miles de hogares y dejaron a casi 18.000 personas sin techo.

Una ley para reactivar el mercado de alquiler

La norma, bautizada como Ley del Régimen Especial de Arrendamiento de Inmuebles Destinados a Viviendas, fija un marco legal para estimular el mercado inmobiliario de alquiler y garantizar condiciones mínimas de habitabilidad en los inmuebles.

También establece que solo podrán arrendarse viviendas que cumplan requisitos mínimos y prohíbe los alquileres en zonas declaradas de alto riesgo por las autoridades. Además, habilita que propietarios e inquilinos acuerden el canon de arrendamiento dentro de los límites previstos por la legislación.

Durante la sesión, celebrada en una base militar de Caracas debido a los daños en el palacio legislativo, Jorge Rodríguez destacó la importancia de la ley para restablecer la confianza entre propietarios e inquilinos. El texto también eliminó la obligación de depósitos adelantados de hasta un año y otros requisitos que, según los legisladores, dificultaban el acceso a la vivienda.

La crisis dejó miles de damnificados y viviendas dañadas

El impacto de los sismos, de magnitudes 7,2 y 7,5, fue devastador: más de 5.500 personas fallecieron y 23.800 damnificados permanecen en campamentos en Caracas y La Guaira.

En paralelo, equipos oficiales comenzaron la demolición de 190 edificios colapsados y la reparación de otros 856 con daños estructurales. El Gobierno anunció la construcción inicial de 1.875 viviendas y Delcy Rodríguez prometió entregar 4.000 nuevas unidades antes de fin de año, con el objetivo de superar las 10.000 durante el próximo año mediante la incorporación de inmuebles del mercado secundario.

La norma todavía espera la promulgación de Delcy Rodríguez para entrar en vigor y fue presentada como una de las respuestas inmediatas a la crisis habitacional desatada por los terremotos.