El Zoológico de Cincinnati reabrió el martes su sección de gorilas con una barrera más alta, luego que un niño cayera en la jaula de un gorila que arrastró al pequeño hasta que sacrificaron al simio.
La reapertura de la exhibición ocurre un día después de que el fiscal local anunció que no se entablarían cargos contra la madre del pequeño, que atendía a otro de sus hijos cuando el niño de 3 años salió corriendo libremente como es típico de esa edad.
La barrera anterior, que había sido aprobada en varias ocasiones por la Asociación de Zoológicos y Acuarios, fue reemplazada por una de poco más de un metro (42 pulgadas), unos 15 centímetros (6 pulgadas) más alta que la anterior, con estacas de madera sólida en las partes superior e inferior, además de una malla hecha de soga en el borde inferior, indicó el zoológico. También se instalaron cámaras de vigilancia.
El director del zoológico, Thane Maynard, dijo que la exhibición de gorilas nunca había tenido problemas en 38 años pero que de todos modos la barrera ayudará a proteger tanto a los animales como a los espectadores.
