La minera canadiense Sherritt International consiguió un primer permiso de Washington para volver a enviar combustible y otros insumos necesarios en su actividad extractiva en Cuba, luego de haber suspendido sus operaciones en mayo por nuevas sanciones estadounidenses.
La licencia inicial no basta para reiniciar la producción
La empresa explicó que la autorización provino de la Oficina de Control de Activos Extranjeros, conocida como OFAC, y que se trata solo de la primera de varias licencias de emergencia que necesita para reactivar la extracción y el procesamiento de níquel y cobalto en la isla.
Según Sherritt, la reapertura efectiva de sus operaciones sigue condicionada a una segunda licencia de emergencia. La compañía añadió que esas gestiones se hicieron en coordinación con Gillon Capital, que aspira a adquirir el 55% de Sherritt.
La salida de mayo y el conflicto por los activos en Moa
Tras 30 años de explotación del yacimiento de Moa, en el este de Cuba, junto con el Estado cubano, Sherritt había anunciado a principios de mayo su salida por las sanciones de Estados Unidos. Días después, precisó que no liquidaría sus activos en la isla mientras continuaban las negociaciones para una recapitalización con Gillon Capital, propiedad del multimillonario texano Ray Washburne, cercano a Donald Trump.

