Los voluntarios han salvado a más de mil mascotas desde el inicio del brote.
Lao Mao, de 43 años, vive en Wuhan, la ciudad china donde se originó el coronavirus que ya mató a más de 400 personas en toda China. Junto a su grupo de voluntarios, este hombre ya ha salvado a más de mil mascotas desde el pasado 25 de enero.
Este hombre, al que sus amigos llaman ‘Old Cat’, contó a la prensa que tuvo que trepar por tuberías oxidadas hasta el balcón de un departamento en un tercer piso para alimentar a dos gatos hambrientos que llevaban diez días atrapados y que encontró apenas vivos debajo de un sofá. Lao Mao hizo una videollamada a los amos, que lloraron al ver a sus mascotas.
La pareja dueña de los gatos había viajado al norte solo por tres días, pero las restricciones activadas por el Gobierno chino les impidieron regresar a casa en el tiempo pensado.