Más de mil migrantes se reunieron en la frontera sur de México para convocar un «Viacrucis migrante» en protesta por las muertes relacionadas con la política migratoria del país. En particular, se destacó el incendio que cobró la vida de 40 personas en una estación del Instituto Nacional de Migración en Ciudad Juárez. El grupo de migrantes, que provienen de varios países, incluyendo África, Venezuela, Ecuador, Honduras, El Salvador, Guatemala y Nicaragua, recorrerán más de mil kilómetros desde Tapachula hasta Ciudad de México, a partir del 23 de abril.
Irineo Mujica, director de la organización Pueblos Sin Fronteras, afirmó que los migrantes denunciarán las condiciones que enfrentan en Tapachula, que describen como una «gran cárcel migratoria». De hecho, la población de extranjeros en tránsito en la ciudad ahora supera a la población local y las autoridades los llevan a centros de detención.
Mujica solicitó al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, que haga justicia por las muertes en Ciudad Juárez y que enfrente la justicia a Francisco Garduño, director del INM, quien enfrenta cargos por su presunta responsabilidad penal.
Desde este viernes, cientos de migrantes han protestado con cartulinas y han iniciado los preparativos para el viacrucis en honor a las víctimas de la política migratoria. Eduardo Oceguera, un migrante de Honduras que se encuentra en Tapachula hace cuatro meses, expresó que unirse a la protesta es su única opción para salir de esa ciudad.
