El papa Francisco se ha pronunciado: “Dile que no” al cigarrillo.
El Vaticano anunció el jueves que dejará de vender cigarrillos a los empleados en su tienda libre de impuestos y su supermercado, con lo cual renuncia a unos 10 millones de euros (11 millones de dólares) anuales en ganancias.
El Vaticano dijo que Francisco tomó la decisión porque “la Santa Sede no puede contribuir a una actividad que claramente perjudica la salud de la gente”. El comunicado cita un documento de la Organización Mundial de la
Salud según el cual fumar causa más de 7 millones de muertes anuales alrededor del mundo.
