El gobierno uruguayo dio marcha atrás y derogó el martes una norma que no contemplaba sanciones para quienes trabajan bajo los efectos de la marihuana, y la sustituyó por una que permite que el empresario sancione a su empleado si reincide en trabajar bajo efectos de la droga.
La nueva norma deroga un artículo de la reglamentación de la ley que legalizó la marihuana que había sido objeto de repetidas protestas por parte de los empresarios, ya que no contemplaba la posibilidad de sancionar al trabajador que consumía drogas en horario laboral.
El Poder Ejecutivo aprobó un decreto que prohíbe el consumo y la tenencia de alcohol, cannabis y cualquier otro tipo de sustancias psicoactivas durante la jornada de trabajo. Según la norma, los trabajadores que, al ingreso o durante la jornada de trabajo, presenten conductas que «pudieran corresponderse» al consumo de drogas podrán ser separados de su tarea y ser sometidos a una prueba de control.
Un representante sindical podrá estar presente cuando un trabajador es controlado. Si el funcionario se niega a ser sometido a la prueba, no podrá retornar a sus tareas hasta tanto certifique estar en condiciones.
