La primera ministra británica, Theresa May, dejó el jueves Bruselas con expectativas tras reanudar las conversaciones con una impaciente Unión Europea, lo que abría una esperanza para un nuevo acuerdo que permita una salida ordenada de la Unión Europea a Reino Unido.
Funcionarios de alto rango de la Unión Europea instaron a May a un acercamiento al líder del opositor Partido Laborista, Jeremy Corbyn, que se hizo eco de las propuestas de la UE de una unión aduanera permanente entre la UE y el Reino Unido como una forma de acabar con el punto muerto sobre la frontera irlandesa.
Pero fuentes de la UE dijeron que May fue poco explícita sobre cómo planea asegurar el apoyo parlamentario a una propuesta.
A pesar de la frustración de los gobiernos de Europa con la incapacidad de May para ganar apoyo en su Parlamento para el acuerdo al que llegó en noviembre, los presidentes del Consejo de la UE y de la Comisión Europea, Donald Tusk y Jean-Claude Juncker, mostraron disposición para ser flexibles.
