Un equipo de físicos de Northwestern University, en Estados Unidos, consiguió mantener atrapada durante meses una sola partícula de antimateria, enfriarla a temperaturas cercanas al cero absoluto y controlar sus estados cuánticos con gran precisión sin tocarla. El trabajo, publicado en Physical Review Letters, fue descrito por la universidad como un paso parecido a “domesticar” una partícula de antimateria.
Un positrón aislado y medido sin destruirlo
La antimateria sigue siendo uno de los grandes misterios de la física. Las matemáticas predicen que cada partícula de materia tiene una antipartícula equivalente, y eso ya ha sido comprobado en laboratorio. Pero el universo observable está hecho casi por completo de materia ordinaria, y todavía no se sabe por qué.
En este experimento, los investigadores trabajaron con un positrón, la antipartícula del electrón. El equipo, dirigido por Gerald Gabrielse, desarrolló un dispositivo conocido como ciclotrón cuántico de un positrón, con el que logró mantener una sola antipartícula atrapada durante meses y controlar sus estados cuánticos.
Para hacerlo, utilizaron campos eléctricos y magnéticos que suspendieron al positrón en el vacío, a una temperatura cercana al cero absoluto. En esas condiciones, pudieron llevarlo a su estado de menor energía y provocar cambios controlados en su comportamiento cuántico. También lograron observar esos cambios sin destruir la partícula, lo que permitió repetir las mediciones sobre el mismo positrón.





