El presidente Donald Trump y su homólogo surcoreano Moon Jae-In concordaron el domingo en que Corea del Norte «representa una amenaza directa, grave y creciente», en una conferencia telefónica mantenida un día después que el Consejo de Seguridad de la ONU aprobara nuevas sanciones contra Pyongyang.
«Los dos líderes afirmaron que Corea del Norte representa una grave y creciente amenaza directa para Estados Unidos, Corea del Sur y Japón, así como para la mayoría de los países», señaló la Casa Blanca, refiriéndose a la conferencia telefónica, en la que ambos dirigentes se congratularon por las amplias medidas adoptadas.
«Los líderes se comprometieron a implementar en su totalidad todas las resoluciones relevantes y a urgir a la comunidad internacional a hacer lo propio».
En un intento por presionar a Corea del Norte para que abandone su programa de misiles nucleares, los 15 miembros del Consejo votaron por unanimidad una prohibición parcial de las exportaciones norcoreanas, una medida destinada a recortar los ingresos externos de Pyongyang en un tercio.
