Cuando una paralización parcial del Gobierno de Estados Unidos cumple dos semanas, el presidente Donald Trump y líderes del Congreso se reunirán el viernes para discutir maneras de romper el impasse provocado por su pedido de construir un muro fronterizo frente al llamado de los demócratas a medidas de seguridad alternativas.
Unos 800.000 trabajadores federales han sido afectados por el cierre el 22 de diciembre de cerca de un cuarto del Gobierno federal debido a que Trump no quiere respaldar un nuevo financiamiento hasta que consiga 5.000 millones de dólares para iniciar la construcción del muro en la frontera con México que prometió durante su campaña. Según él, dicho muro es necesario para contener el flujo de inmigrantes ilegales y drogas a través de la frontera sur.
Cuando postuló a la presidencia en 2016, prometió que México pagaría por el muro, a lo que ese país se ha negado. El jueves, Trump trató de mantener la presión sobre los demócratas, pese a que han ganado un poder significativo al controlar la Cámara de Representantes al comenzar a operar el nuevo Congreso tras las elecciones legislativas del año pasado.
«Construyan el Muro», escribió en Twitter el presidente republicano. En comentarios a periodistas el mismo día, declaró: «Pueden llamarlo como quieran. Pero esencialmente, necesitamos protección en nuestro país».
