Donald Trump volvió este miércoles a elevar el tono contra España durante un encuentro en el Despacho Oval con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. El presidente de Estados Unidos expresó su molestia con los aliados de la Alianza que, a su juicio, no cedieron bases militares ni otro tipo de apoyo en la guerra en Irán, y puso el foco especialmente en España.
Críticas directas en el Despacho Oval
En medio de esa conversación, Trump describió a España como “un show de los horrores” y la presentó como un socio que, desde su punto de vista, no demuestra voluntad de cumplir con sus compromisos dentro de la organización. Con esas palabras, volvió a insistir en una idea que ha repetido en otras ocasiones: que algunos aliados no están aportando lo que deberían al funcionamiento de la OTAN.
El mandatario también afirmó que España “no quiere pagar nada” y remarcó que, a su entender, sus autoridades creen “que lo tienen todo gratis”. La frase condensó el tono de su intervención, centrada en cuestionar la disposición del país europeo a contribuir de manera suficiente a las obligaciones que, según él, corresponden a los miembros de la Alianza Atlántica. El mensaje fue frontal y dejó ver una nueva incomodidad en la relación con uno de los socios europeos.
Un nuevo choque con un aliado europeo
Las declaraciones de Trump se produjeron en el marco de una reunión oficial con Rutte y volvieron a colocar a España en el centro de sus reproches sobre la OTAN. El presidente estadounidense no solo cuestionó la falta de apoyo que atribuye a los aliados que no facilitaron bases militares u otra ayuda en la guerra en Irán, sino que además convirtió a España en el principal blanco de sus críticas. La expresión utilizada por el mandatario y su insistencia en que el país “no quiere pagar nada” reforzaron el tono de confrontación de su mensaje.
