El presidente Donald Trump se unió el viernes a su principal estratega en la descripción de la prensa como «el partido de oposición», un nivel de antagonismo inusualmente elevado hacia los medios cuando solo lleva una semana en el poder.
Trump, en respaldo a los comentarios realizados recientemente por su asesor Steve Bannon, dijo a CBN News que «una gran porción de la prensa» es culpable de «deshonestidad, engaño total y fraude. Ciertamente que todo ello la convierte parcialmente en el partido de oposición».
El mandatario dijo también que los medios son «mucho más competentes que el partido de oposición. El partido de oposición está perdiendo muy fuerte. Ahora los medios están del lado del partido de oposición».
No es la primera vez que un presidente expresa una animadversión tan abierta hacia los medios de comunicación. Richard Nixon se refirió a la prensa como un enemigo, y su vicepresidente Spiro Agnew llamó a los reporteros «caciques parlanchines de la negatividad». Lyndon Baines Johnson se quejó en alguna ocasión de que si él pudiera cruzar caminando el río Potomac, al otro día los encabezados serían: «El presidente no sabe nadar».
