El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, designó formalmente al general retirado John Kelly, un veterano con 45 años en las fuerzas armadas, como su opción para liderar el Departamento de Seguridad Nacional.
El equipo de transición de Trump dijo en un comunicado que Kelly «supervisará la misión urgente de detener la inmigración ilegal y asegurar nuestras fronteras», además de modernizar la Administración de Seguridad del Transporte y mejorar los lazos entre las agencias de la ley y de inteligencia de Estados Unidos.
Kelly encabezó el Comando Sur, a cargo de las actividades y relaciones militares con América Latina y el Caribe.
Además, fue partidario de mantener abierta la prisión militar estadounidense en la bahía de Guantánamo en Cuba.
