Donald Trump agradeció el viernes al jefe de Apple, Tim Cook, por sus inversiones en Estados Unidos, un día después del anuncio del grupo de aperturas de proyectos en varios luegares, incluida la creación de una nueva planta de 1.000 millones de dólares en Texas.
«Gracias Tim Cook por aceptar expandir su negocio en Estados Unidos y crear cientos de empleos», tuiteó Trump.
Apple estaba bajo la presión del inquilino de la Casa Blanca, y estos anuncios parecen ser un gesto de calma para él.
Aunque no se trata de inversiones para construir fábricas, como solicitó Donald Trump, se espera que el nuevo sitio que se ubicará en Austin, Texas, albergue inicialmente a 5.000 empleados, con la posibilidad de aumentar ese número a 15.000, explicó el gigante de California.
