Al menos 12 personas murieron y 10 resultaron heridas en el desértico suroeste de Egipto cuando las fuerzas de seguridad del país dispararon por error contra un grupo de turistas mexicanos, según las autoridades egipcias.
La cancillería mexicana confirmó el incidente y señaló que al menos dos de los muertos eran ciudadanos mexicanos. En un comunicado, la Secretaría de Relaciones Exteriores indicó que todavía se estaba identificando a los afectados, y había personal de la secretaría trabajando con las familias de las víctimas.
El presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, condenó el suceso el lunes a través de su cuenta de Twitter y afirmó que su gobierno «condena estos hechos en contra de nuestros ciudadanos y ha exigido al gobierno de Egipto una exhaustiva investigación de lo ocurrido». Un destacamento conjunto de policía y ejército perseguía a «elementos terroristas» en la zona y abrió fuego contra los cuatro vehículos, que resultaron ser un convoy de turistas, según el Ministerio egipcio del Interior. Las víctimas eran egipcias y mexicanas, señaló el Ministerio.
El convoy había entrado sin permiso y sin informar a las autoridades en una zona restringida del desierto, según las autoridades egipcias. El tour-operador que organizaba la expedición «no tenía los permisos y no informó a las autoridades», afirmó a Associated Press Rasha Azazi, portavoz del Ministerio egipcio de Turismo, señalando que cualquier viaje a esa zona debe ser aprobado por las autoridades.
