El izquierdista Andrés Manuel López Obrador fue declarado el miércoles por el tribunal electoral como presidente electo de México, un mes después de ganar los comicios por un amplio margen apoyado en sus propuestas de desterrar la corrupción y acabar con la violencia que azota al país latinoamericano.
En los comicios del 1 de julio, donde también se eligieron otros miles de cargos populares como senadores, diputados y gobernadores, López Obrador logró el 53 por ciento de los votos válidos, 30 puntos porcentuales por encima de su más cercano perseguidor, el derechista Ricardo Anaya.
El candidato del oficialista Partido de la Revolución Institucional (PRI), José Antonio Meade, obtuvo el 16 por ciento de respaldo, el peor resultado en la historia del partido tras haber gobernado México por 71 años ininterrumpidos.
Durante la campaña presidencial, López Obrador, conocido por su acrónimo AMLO, asustó inicialmente a los mercados con sus promesas de cancelar la construcción del nuevo aeropuerto de Ciudad de México, revisar millonarios contratos petroleros y congelar los precios de las gasolinas.
