Tribunal de apelaciones permite a Texas mantener las boyas antiinmigrantes en el río Bravo
El estado de Texas ha obtenido una victoria en su intento por mantener su barrera de boyas antiinmigrantes en el río Bravo, ubicado en la frontera sur de Estados Unidos. Un tribunal federal de apelaciones accedió a la solicitud de Texas de mantener esta disposición flotante hasta que se realice una revisión adicional.
La decisión del tribunal contrasta con la tomada por un magistrado del distrito oeste de Texas, quien ordenó la retirada de las boyas antes del 15 de septiembre, argumentando que obstruían la capacidad navegable del río. Sin embargo, el tribunal de apelaciones consideró que la barrera era necesaria para que Texas pudiera repeler una supuesta «invasión» de población migrante en la frontera.
El estado de Texas ha argumentado que la ley federal de 1899 que prohíbe construcciones no autorizadas en vías navegables choca con su derecho constitucional a defenderse de la migración irregular. Aunque el magistrado Ezra determinó que no existía evidencia creíble de que las boyas hubieran reducido significativamente la migración irregular, el tribunal de apelaciones consideró que la barrera tenía un propósito defensivo legítimo.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos había instado a Texas a retirar las boyas, argumentando que ponían en peligro a los migrantes y violaban la legislación federal y los tratados bilaterales con México. Sin embargo, Texas ha mantenido su postura desafiante y ha resistido las demandas del gobierno.
La polémica barrera de boyas forma parte de la «Operación Estrella Solitaria», una campaña lanzada por el gobernador republicano Greg Abbott para abordar la migración en el estado y mostrar su oposición a las políticas migratorias del presidente Biden. Texas ha implementado varias medidas controvertidas, como enviar buses con migrantes a ciudades gobernadas por demócratas y la instalación de kilómetros de concertina en la frontera con México.
El gobierno mexicano también ha solicitado en varias ocasiones a Estados Unidos que retire la barrera, argumentando que la mayoría de las boyas se encuentran en territorio mexicano. Esta afirmación ha sido respaldada por la Comisión Internacional de Límites y Aguas en un informe presentado al tribunal, donde se concluye que la gran mayoría de las boyas se encuentran del lado mexicano.
La decisión del tribunal de apelaciones de permitir a Texas mantener las boyas antiinmigrantes en el río Bravo ha generado controversia y ha reavivado el debate sobre las políticas migratorias en Estados Unidos. Mientras tanto, la situación en la frontera sur continúa siendo un desafío tanto para Texas como para el gobierno federal.