«(…) Nada justifica que una legítima protesta deba desencadenar en muerte de peruanos. Estos sucesos deben ser profundamente investigados por las instancias correspondientes para determinar todas las responsabilidades”, dijo Merino.
Manuel Merino anunció este domingo 15-N su dimisión «irrevocable» a la Presidencia de Perú e instó a la «paz y la unidad», un paso que abre camino a la solución de la grave y profunda crisis política que afronta el país desde que asumió el poder hace una semana. Merino anunció su dimisión en un mensaje televisado a la nación, apenas minutos después de que el Congreso exhortara al mandatario a renunciar mientras convocaba a un pleno extraordinario para encontrar una salida constitucional a la crisis y hallar un sucesor al presidente dimisionario.
“Los lamentables hechos ocurridos en las últimas horas agravan la crisis que ya ven��amos atravesando y que produjo hace algunos días la vacancia presidencial del señor Martín Vizcarra. (…) Todo el Perú está de luto. Nada justifica que una legítima protesta deba desencadenar en muerte de peruanos. Estos sucesos deben ser profundamente investigados por las instancias correspondientes para determinar todas las responsabilidades”, dijo Merino.
El anuncio fue recibido con algarabía y aplausos en las calles, donde miles de ciudadanos proseguían con las protestas para pedir la salida de Merino, quien asumió el Poder Ejecutivo después de que el Parlamento destituyera el lunes pasado al mandatario Martín Vizcarra en una maniobra cuya legitimidad fue ampliamente cuestionada. Merino, que era el presidente del Congreso, también se defendió por haber asumido el poder tras la destitución de Martín Vizcarra, algo que hizo según «el mandato constitucional» y «con responsabilidad, humildad y honor». “Hace unos día juré como jefe del Estado para liderar un gobierno de transición por mandato constitucional. Ante la vacancia presidencial producida hace unos días, correspondía al presidente del Congreso asumir el más alto cargo de nuestro país y lo hice con responsabilidad, humildad y honor. Fue un reto que acepté y no busqué”, subrayó Manuel Merino. El Congreso de Perú destituyó el pasado lunes a Vizcarra, con 105 votos a favor, tras debatir la llamada «moción de vacancia» impulsada contra el mandatario por acusaciones de que cometió actos de corrupción cuando era gobernador de la provincia sureña de Moquegua (2011-2014).
«Desde antes que se produjera la vacancia, hubo voces que pretendieron confundir al país con que se estaba buscando sacar al presidente para postergar las elecciones y que un grupo con mi participación busque perpetuarse en el país. Soy demócrata, respeto las leyes y este es un Gobierno de transición. Nuestro primer objetivo es garantizar las elecciones transparentes y limpias. Nada ni nadie puede impedirlas», dijo. Merino subrayó además que «ninguna salida de esta crisis» se debe realizar fuera del marco constitucional y señaló que hasta que eso se produzca «no puede haber un vacío de poder», por lo que indicó que todos los ministros de su Gobierno, pese a que hace horas que anunciaron su renuncia «continuarán en sus cargos hasta que la incertidumbre se pueda resolver». Congreso abre censura El comunicado de Merino llegó después de que el Congreso de Perú anunciara el inicio de un proceso de censura en su contra, que se llevaría a cabo si no presentaba su carta de renuncia en forma inmediata. El titular del Parlamento, Luis Valdez, informó a la prensa que de ese pedido de los legisladores, fruto de la violenta represión de la manifestación del sábado que ha dejado dos fallecidos y alrededor de un centenar de heridos. Además, anunció que antes de las 18 horas se realizará un pleno extraordinario para evaluar a los nuevos integrantes de la mesa directiva del Congreso, que en virtud de la Constitución incluirá a la persona que ocupará la Presidencia de la República en lugar de Merino. Esas personas, anunció Valdez, «aún no se ha designado ni elegido».