Mientras la violencia de las bandas armadas afecta a distintas localidades de Haití, la comunidad fronteriza de Tilory, también conocida como Tilorí, mantiene sus actividades comerciales y la convivencia entre residentes haitianos y dominicanos, según comerciantes y representantes comunitarios.
La localidad está junto a la carretera Internacional, en la zona fronteriza que comunica el municipio de Restauración, en la provincia Dajabón, con comunidades dominicanas como Guayajayuco, en Elías Piña.
El mercado sigue moviendo mercancías en la frontera
El mercado fronterizo de Tilory es uno de los principales espacios de intercambio de mercancías entre comerciantes de ambas nacionalidades. Allí, vendedores y compradores realizan actividades que representan una fuente de ingresos y abastecimiento para numerosas familias.
Comerciantes y representantes comunitarios aseguran que las operaciones se desarrollan en un ambiente de relativa calma, pese al deterioro de la seguridad en otras zonas de Haití.
La tensión en Haití no ha frenado la rutina local
La situación de Tilory ocurre en medio de un nuevo episodio de tensión en Haití, tras el anuncio del Gobierno de El Salvador sobre el despliegue de más de 2,000 militares para apoyar una operación de búsqueda y rescate de cuatro técnicos aeronáuticos salvadoreños desaparecidos desde el 18 de octubre.
Los miembros de la fuerza internacional que apoya a la Policía haitiana fueron reportados como desaparecidos luego de una emboscada atribuida a bandas armadas en las proximidades de Puerto Príncipe. Como parte de los movimientos relacionados con esa operación, aeronaves militares salvadoreñas utilizaron instalaciones dominicanas en Jimaní, provincia Independencia, como punto de apoyo logístico antes de continuar hacia Haití.
El Gobierno dominicano ha informado que su colaboración con la operación se limita a facilidades logísticas, humanitarias y de tránsito, sin participación directa de militares dominicanos en los enfrentamientos en Haití.
Preocupación por el impacto de una expansión de la violencia
En este contexto, Tilory sigue siendo una de las comunidades fronterizas donde el intercambio comercial entre ciudadanos de ambos países forma parte de la vida económica cotidiana.
Sin embargo, comerciantes y representantes comunitarios mantienen la preocupación por los posibles efectos que una expansión de la violencia pudiera tener sobre la seguridad y el comercio en esta zona.





