Un ex narcotraficante mexicano testificó el jueves en contra del notorio capo de las drogas Joaquín “El Chapo” Guzmán, detallando cómo el cártel de Sinaloa pagó sobornos, preferiblemente en dólares estadounidenses, a comandantes policiales y otros funcionarios a fin de proteger sus operaciones.
Jesús Zambada, cuyo hermano era una vez considerado uno de los líderes de la organización criminal, dijo en su segundo día de declaraciones que Guzmán cierta vez le pidió dar 100.000 dólares y un abrazo a un general en el estado de Guerrero.
El miércoles Zambada dijo que Guzmán era “uno de los narcotraficantes más poderosos de México”. También explicó cómo el cártel obtenía ganancias enormes al introducir toneladas de cocaína en Estados Unidos.
Zambada, de 57 años, contador de formación y quien fue detenido en el 2008, es el primero de varios colaboradores oficialistas que se aprestan a desatapar el funcionamiento interior de un cártel de drogas notorio por su violencia y su sed de drogas y dinero.
