La pulseada entre Patricia Bullrich y Karina Milei reordenó la interna libertaria y trabó la agenda del Senado, a tres semanas del cierre de ordinarias.
A tres semanas del fin de las sesiones ordinarias, la interna entre Patricia Bullrich y Karina Milei volvió a sacudir al Senado y sumó presión sobre una agenda legislativa que ya venía ajustada. Aliados del oficialismo miran con recelo la disputa y, según admiten, prefieren la interlocución de Bullrich antes que esperar compromisos de la Casa Rosada.
La disputa debilitó los acuerdos en la Cámara alta
En el entorno parlamentario creció el malestar por la relación entre la jefa libertaria en la Cámara alta y la secretaria general de la Casa Rosada. Un legislador cercano a ambos sectores sostuvo que, si la economía no mejora, el conflicto se profundizará y añadió que Bullrich cumple lo que promete, a diferencia de la Casa Rosada.
Otro sector resumió el descontento con lo ocurrido el miércoles, cuando se firmó el despacho de la nueva ley de discapacidad. Allí apuntaron que desde el Ejecutivo se protegió a Martín Menem para evitar una derrota y que, hasta pocas horas antes del plenario, todavía pedían cambios al proyecto.
Los pliegos judiciales y el Consejo de la Magistratura, en el centro
La visita de Karina Milei a Diputados, junto con Federico Sturzenegger y dos senadoras oficialistas, también dejó ruido político. Una de esas legisladoras fue Nadia Márquez, cuestionada por dialoguistas tras su intento de quedarse con la presidencia de la comisión de Acuerdos poco después de la muerte de Juan Carlos Pagotto.
Las tensiones también alcanzan la discusión por el Consejo de la Magistratura. Dentro de la propia bancada libertaria, algunos oficialistas miran con mejores ojos a María Belén Monte de Oca para una de las butacas previstas por el Gobierno.
La Casa Rosada calcula que tendrá dos lugares en ese organismo, pero el reparto interno cambió: tras el recambio de diciembre de 2023, La Libertad Avanza tenía 20 senadores; luego se sumó Luis Juez y más tarde Fernando Rejal pasó al bloque opositor, mientras Sandra Mendoza dejó ese espacio. Hoy los mileístas son 21 y el kirchnerismo y el peronismo, 22.
Con la semana parlamentaria parcialmente frenada por la visita papal y el feriado del miércoles 11 por el día del personal legislativo, el Senado encara los últimos 15 días de sesiones ordinarias con un cronograma ya cargado. La ley de discapacidad aparece, en principio, como el texto que podría sancionarse en la primera de las sesiones previstas.
También asoma el dictamen de la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, con el 15% de venta de tierras a extranjeros que la oposición impuso en Diputados. En ese contexto, la estrategia del Ejecutivo de impulsar solo los pliegos judiciales que le interesan empezó a generar efectos en cadena entre los aliados que todavía sostienen la negociación legislativa.
Las sesiones que quedan antes del cierre
El Senado prevé actividad el jueves 19, el miércoles 25, cuando Diego Santilli presentará su informe de gestión, y el jueves 26. En ese tramo, la definición de acuerdos será decisiva para destrabar o frenar despachos en una de las áreas que el oficialismo considera más sensibles.
Contenido redactado con asistencia de un LLM.