El Parlamento de Suecia aprobó este lunes una ley que endurece el control sobre los migrantes al permitir a las autoridades no conceder o revocar con carácter retroactivo los permisos de residencia por criterios incluidos en una definición general de “mala conducta”.
Criterios aún no definidos con precisión
Hasta ahora no se ha aclarado qué conductas entrarán exactamente en esa categoría. Sin embargo, entre los elementos que han trascendido figuran tener deudas pendientes, no declarar un empleo o mantener vínculos con organizaciones extremistas.
La nueva normativa amplía así el margen de decisión de las autoridades migratorias sobre la permanencia de los inmigrantes en el país, a la espera de una definición más precisa de los supuestos que podrán activar estas medidas.