El Senado de Paraguay destituyó este viernes a Santiago Peña tras declararlo culpable de mal desempeño de funciones en un juicio político celebrado en su ausencia.

La decisión llegó en medio de la crisis abierta por la intervención de Ueno Bank, que impactó a cerca de tres millones de paraguayos y desató cuestionamientos por los vínculos del mandatario con esa entidad financiera y por supuestas anomalías en el manejo de recursos previsionales.

Pese a que presentó su renuncia el 5 de noviembre, Peña sigue en el ejercicio de sus funciones porque la sesión conjunta del Congreso convocada para evaluar su aceptación fracasó por falta de cuórum, lo que impidió discutir su salida.

Antes de la votación, pidió una prórroga de 72 horas para organizar su defensa. Alegó que el plazo de menos de 12 horas para designar un abogado particular, revisar los expedientes y preparar su estrategia era insuficiente para garantizar su derecho a la defensa y al debido proceso.