El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, operado de una hernia abdominal el domingo 8 de septiembre, tuvo que suspender la alimentación vía oral y comenzó a ser alimentado por medio de una sonda nasogástrica, informaron este miércoles 11-S sus médicos, sin precisar cuándo se le otorgará el alta al mandatario.
El presidente experimentó un «movimiento intestinal lento y una distención abdominal», por lo que fue «sometido a un pasaje de sonda nasogástrica y la introducción de alimentación parenteral (intravenosa)», precisó el reporte de los médicos, que habían anunciado el alta inicialmente para el martes.
La operación, la cuarta desde que fue apuñalado hace un año durante un acto callejero de campaña electoral, se desarrolló en el hospital Vila Nova Star de Sao Paulo (sureste) y duró unas cinco horas, un poco más de lo previsto.
Los exámenes médicos muestran que el mandatario está «estable» y la reanudación de «la alimentación por vía oral será evaluada diariamente y ocurrirá en el momento oportuno», agregó el boletín médico.
