Santiago despertará el lunes por tercera vez este año bajo preemergencia ambiental; una medida que limita la circulación de vehículos y paraliza 1.135 fuentes industriales.
La medida se tomó «debido a las malas condiciones de ventilación y con el objeto de resguardar la salud de la población», señala el comunicado difundido por la Intendencia (gobernación) de la Región Metropolitana.
El decreto prohíbe la circulación de cerca del 20% del parque automotor de la ciudad, unos 300.000 vehículos, y el uso de estufas a leña y sus derivados.
Además se aconseja evitar actividades físicas al aire libre y suspender las clases de gimnasia en centros educativos.
