Mark Rutte aprovechó una comparecencia en el Despacho Oval para presentar como un logro compartido el incremento del gasto de los aliados de la OTAN, en una escena cuidadosamente montada frente a Donald Trump. A su lado, el secretario general de la alianza mostró tres paneles con gráficos y destacó que la presión de Estados Unidos ha empujado a europeos y canadienses a elevar sus desembolsos hasta una cifra récord.
Uno de los paneles llevaba en letras doradas y mayúsculas la frase “The Trump Trillion”, una referencia directa al efecto que, según Rutte, ha tenido la insistencia de Trump sobre los socios de la organización. La puesta en escena buscó subrayar que el aumento del gasto no era un reclamo abstracto, sino el resultado de una exigencia política sostenida desde Washington.
Un mensaje pensado para Trump
Rutte habló con un tono de deferencia evidente y procuró resaltar el papel de los aliados europeos en un momento en que Trump acababa de lanzar críticas contra ellos. Minutos antes, el mandatario había reprochado a los socios de Estados Unidos que no lo acompañaran en su guerra contra Irán, una queja que marcó el ambiente de la reunión.
Frente a esas objeciones, el secretario general de la OTAN optó por una estrategia de elogio y contención. “En términos generales, sus aliados europeos han estado con usted”, dijo Rutte, en una frase que condensó el esfuerzo por evitar una confrontación abierta y, al mismo tiempo, mantener alineado al presidente estadounidense con la alianza atlántica.
