Rusia superó a Arabia Saudita en el 2016 para convertirse en el mayor proveedor de petróleo de China ese año, de acuerdo a datos publicados el lunes por agencias de aduanas, ayudado por la demanda de las pequeñas refinerías independientes.
Los embarques rusos subieron casi en 25 por ciento respecto al 2015, a cerca de 1,05 millones de barriles por día (bpd), según los datos, mientras que Arabia Saudita se situó en segundo lugar con 1,02 millones de bpd, un alza de 0,9 por ciento en 2016 frente al año anterior. China es el segundo mayor consumidor de petróleo del mundo y el importador de más rápido crecimiento.
Aunque Arabia Saudita cuenta con las petroleras estatales chinas entre sus principales clientes por sus contratos de suministro de largo plazo, las refinerías independientes -apodadas «teteras» por su reducida capacidad- vieron a Rusia como un proveedor más flexible.
En el caso de las refinerías independientes, autorizadas para importar crudo por primera vez desde fines del 2015, los embarques desde puertos del este de Rusia resultan más fáciles de procesar, al arribar en cargueros más pequeños desde sectores menos distantes.
