AFP
La OCDE aseguró este miércoles que hay razones para ser menos pesimista sobre la economía de Brasil, gracias a un nuevo gobierno y a las reformas en curso, y auguró una caída del PIB del 3,3% en 2016 y de -0,3% en 2017, mejorando sus anteriores previsiones. «Si uno toma la suma [de datos¿, tenemos razones para ser menos pesimistas con Brasil de lo que fuimos en junio», dijo a la AFP Jens Arnold, responsable de la célula Brasil dentro de Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), con sede en París. Los nuevos datos mejoran las anteriores previsiones de junio, que para 2016 auguraban una caída del PIB del -4,3% y para 2017 del -1,7%.
En concreto, los economistas de la OCDE explican la mejora de sus previsiones por el crecimiento de la inversión, reflejado en los datos del PIB del segundo trimestre del año. «Es una cosa muy importante porque Brasil invierte muy poco», afirma Arnold, apuntando también al crecimiento del sector industrial como clave para la mejora de las perspectivas. Brasil, la mayor economía de América Latina inmersa en una recesión histórica, cerró 2015 con una caída del PIB del -3,8% y vivió en los últimos meses una crisis política, culminada con la destitución por ‘impeachment’ de la presidenta Dilma Rousseff. Su sucesor, Michel Temer, nombrado el 31 de agosto, quiere impulsar un plan de profundas reformas para sacar al país de la recesión. La semana pasada el nuevo gobierno ya anunció el llamado plan «Crecer», con una lista de 25 proyectos de concesiones y privatizaciones en los sectores de las infraestructuras, los transportes y la minería. Esta nueva estabilidad política es clave para la economía, según Jens Arnold, que subraya que «ahora tenemos un gobierno que ya no es interino sino un gobierno de verdad», con más capacidad para poner en marcha reformas impopulares, sobre todo teniendo en cuenta que Temer asegura que no se presentará a las presidenciales de 2018.
