El expresidente de Ecuador, Rafael Correa, retornó este sábado al país en medio de un ambiente tenso para participar en una convención del partido oficialista, dividido entre sus seguidores y los del mandatario Lenín Moreno.
Correa llegó en la madrugada a la ciudad de Guayaquil (suroeste), donde cientos de simpatizantes se concentraron en el aeropuerto con carteles con la leyenda“Bienvenido Rafael“, mientras que sus opositores lanzaban consignas llamándolo “delincuente”.
La policía debió formar un cordón de seguridad para mantener la distancia entre ambos grupos, que se dispersaron horas después.
Estaba previsto que Correa, quien se radicó en Bélgica tras dejar el poder, apareciera por la zona de arribo internacional del aeropuerto José Joaquín de Olmedo de Guayaquil. Sin embargo, debido a los enfrentamientos entre simpatizantes y opositores, Correa salió por un hangar ubicado en las afueras de la terminal aérea.
