Corea del Norte ha presumido de su último ensayo balístico, que según ellos es un nuevo misil de largo alcance con propulsores sólidos. Según la agencia de propaganda norcoreana, este nuevo misil se describe como la «pieza más poderosa» de su creciente arsenal nuclear y está destinado a atacar a Estados Unidos y sus aliados en Asia.
La semana pasada, los vecinos de Corea del Norte detectaron el lanzamiento del misil desde una zona cercana a Pyongyang. Este se suma a una serie de pruebas que hasta ahora acumula más de 100 misiles lanzados al mar desde principios de 2022.
El nuevo misil balístico intercontinental (ICBM) de combustible sólido, llamado Hwasong-18, supone una importante mejora en la eficiencia del arsenal norcoreano. El lanzamiento de prueba contó con la presencia del dictador Kim Jong-un y su hija.
Hasta ahora, Pyongyang solo poseía ICBM que emplean combustible líquido, los cuales requieren una carga previa al lanzamiento, exponiendo al misil a ojos del enemigo durante más tiempo y haciendo que su almacenamiento sea más complicado.
