Cinco muestras de agua envasada en botellitas superaron las pruebas microbiológicas realizadas en el laboratorio de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo, pero todas presentaron niveles de acidez por encima de lo admitido por la norma dominicana para el agua envasada no carbonatada.
Los análisis, hechos en octubre de 2026, arrojaron valores de pH entre 5.64 y 6.03, por debajo del rango de 6.5 a 8.5 recomendado por la norma dominicana Nordom 64 para el agua de consumo humano envasada. Esa escala ubica por debajo de 6.5 a los líquidos más ácidos de lo aconsejado.
Sin contaminación detectable
En contraste, las cinco muestras presentaron resultados satisfactorios en todos los análisis microbiológicos practicados.
El laboratorio no detectó coliformes totales ni fecales, tampoco Escherichia coli, mientras que las pruebas de pseudomonas dieron resultados negativos.
Asimismo, el recuento de aerobios mesófilos fue inferior a 10 unidades formadoras de colonias por mililitro en todas las muestras, muy por debajo del límite de 200 establecido para ese parámetro.
Eso significa que, a diferencia de las muestras de agua envasada en botellones examinadas anteriormente, las botellitas no presentaron incumplimientos en los indicadores microbiológicos analizados.
La acidez y el proceso de purificación
El director de Calidad de las Aguas de la Caasd, el ingeniero José Mateo Mota, atribuye la acidez del agua purificada principalmente al proceso de ósmosis inversa utilizado por las plantas envasadoras, mediante el cual se eliminan impurezas, pero también gran parte de los minerales presentes naturalmente en el agua.
“Esa es la problemática de esas aguas, que por el sistema de ósmosis que utilizan, al quitarle todos los minerales le bajan mucho el pH”, señala.
Mateo Mota explica que el agua natural puede registrar valores de pH superiores a siete e incluso a ocho, pero el tratamiento puede reducirlos considerablemente cuando no se aplican procesos posteriores para estabilizarla.

También afirma que las empresas pueden corregir esa situación con procesos de remineralización después de la ósmosis inversa, para restituir minerales como calcio y magnesio y ajustar el pH.
Por eso, dirige un llamado a la Dirección General de Medicamentos, Alimentos y Productos Sanitarios, responsable de la vigilancia sanitaria de estas plantas, para que exija el cumplimiento del parámetro.
El funcionario advierte que cumplir las pruebas microbiológicas no basta para considerar un producto conforme con todos los requisitos de calidad.
“Por más que cumplan con otros parámetros, con el pH no cumplen, y eso las hace no apta para el consumo”, afirma.
Qué implica el pH bajo
Aunque los valores de pH se encuentran fuera del rango establecido por la norma dominicana, eso no significa necesariamente que el agua represente un peligro inmediato para la salud.
La Organización Mundial de la Salud explica que el pH generalmente no tiene un efecto directo sobre los consumidores, pero sí es un parámetro importante para controlar la calidad del agua durante su tratamiento y distribución.
Un pH bajo puede favorecer la corrosión de tuberías y otros materiales en contacto con el agua, dependiendo también de su composición química, lo que puede facilitar la incorporación de metales al líquido.
En cuanto a la salud bucal, las bebidas ácidas pueden contribuir al desgaste del esmalte dental cuando se consumen con frecuencia.
Los estudios odontológicos suelen situar alrededor de 5.5 el pH crítico para la desmineralización del esmalte, un valor inferior al registrado en las cinco muestras analizadas.
Otro aspecto que preocupa a los especialistas es la pérdida de minerales durante la purificación. La Organización Mundial de la Salud ha estudiado los posibles efectos del consumo prolongado de agua con bajo contenido de calcio y magnesio, dos nutrientes esenciales para la salud ósea y cardiovascular.
De todos modos, la acidez no es exclusiva del agua purificada. Bebidas de consumo habitual, como los refrescos y el café, también son ácidas y, en el caso de muchos refrescos, presentan valores de pH inferiores.




