Hillary Clinton ha girado bruscamente a la izquierda antes del primer debate presidencial de los demócratas este martes, con la esperanza de librarse de las críticas de su rival, Bernie Sanders, y apelar a los sindicalistas y activistas liberales, que están tardando en respaldarle.
En una carrera por la nominación demócrata que está teniendo pocos ataques políticos, el movimiento de Clinton para proteger su flanco izquierdo al oponerse al pacto comercial con los países del Pacífico y el oleoducto Keystone podría abrir la puerta durante el debate televisado a las dudas sobre su sinceridad y acusaciones de cambios de opinión.
Clinton, la favorita de los demócratas, y Sanders, un senador de Vermont que es su máximo rival, participarán el martes a las 2130 horas locales en el primero de seis debates previstos en la carrera para la nominación del partido a las elecciones presidenciales de Estados Unidos en noviembre de 2016.
Junto a ellos debatirán el ex gobernador de Maryland Martin O’Malley; el ex gobernador de Rhode Island Lincoln Chafee; y el ex senador por Viginia James Webb.
