El presidente iraní, Hassan Rouhani, rechazó cualquier posible conversación con Estados Unidos y pidió el martes que se otorgue al gobierno más poder para dirigir una economía local golpeada por la “guerra económica”.
El presidente Donald Trump retiró hace un año a Estados Unidos de un acuerdo nuclear firmado en 2015 entre Irán y las potencias mundiales, en virtud del cual Teherán redujo su capacidad de enriquecimiento de uranio – un potencial camino hacia la creación de una bomba nuclear – y obtuvo a cambio un alivio en las sanciones que pesaban en su contra.
Trump restauró las sanciones de su país contra Irán el año pasado y las incrementó este mes, ordenando a todos los países que detengan las importaciones de petróleo iraní o enfrentarán sus propias sanciones.
Washington asegura que su objetivo es presionar a Teherán a realizar nuevas negociaciones sobre un acuerdo más amplio de control de armas. Irán ha rechazado repetidamente cualquier otra negociación si Estados Unidos permanece fuera del pacto nuclear.
