El Reino Unido se prepara para la coronación del rey Carlos III, la primera en 70 años. La ceremonia tendrá lugar el próximo sábado en la Abadía de Westminster y se han llevado a cabo los últimos ensayos para garantizar su éxito. Carlos III y la reina consorte, Camila, participaron en estos ensayos y saludaron desde su vehículo a la multitud congregada en el lugar.
Se espera que millones de personas en todo el mundo vean la coronación por televisión y numerosos visitantes de diferentes partes del mundo se han acercado para transmitir sus buenos deseos al monarca.
Para garantizar la seguridad, se han tomado fuertes medidas y numerosas personas han establecido acampadas frente a las barreras colocadas en las calles por donde pasará la procesión real. Asimismo, bares, restaurantes y tiendas han colgado banderas y se han engalanado las calles principales de Londres.
Carlos III ha tenido un día ocupado en su agenda oficial, almorzando con gobernadores y primeros ministros de países y territorios donde aún es jefe de estado y, posteriormente, reuniéndose con líderes de la Commonwealth. Además, tuvo una recepción en el Palacio de Buckingham con invitados especiales, entre ellos los reyes de España Felipe VI y Letizia, y otros jefes de estado.
