Goldman Sachs mantuvo su pronóstico para los precios del oro a 3,6 y 12 meses en 1.600 dólares por onza troy, diciendo que la demanda de inversión será respaldada por el temor a las recesiones y a la incertidumbre política.
El lingote ha ganado aproximadamente un 14% en lo que va de 2019, camino a su mayor aumento anual desde 2010. Sin embargo, el precio del metal acumula pérdidas de aproximadamente 6% desde el máximo de seis años que tocó a principios de septiembre, en 1.557 dólares la onza.
Goldman, en una nota fechada el 6 de diciembre, atribuyó la caída al aumento del apetito por el riesgo global debido a una disminución de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China y a un mercado laboral estadounidense fuerte.
Sin embargo, “sin una aceleración importante del crecimiento, es probable que los temores de recesión sigan siendo elevados, respaldados por una baja tasa de desempleo y una curva de rendimiento invertida”, agregó.
