Cerca de 500 personas protestaron en el centro de la capital convocados por el sector de restaurantes, uno de los más golpeados por esta medida, y un movimiento de ciudadanos que organizó una «marcha por la libertad».
Cientos de manifestantes reunidos en el centro de Lisboa desafiaron el toque de queda que entró en vigor este sábado 14-N por la tarde en las regiones de Portugal más afectadas por la segunda ola de la pandemia de coronavirus, constató un periodista de la AFP.
Después de un toque de queda nocturno instaurado desde el lunes, esta «prohibición de circular por la vía pública» se aplica desde las 13H00 (locales y GMT) el sábado y el domingo en más de un centenar de localidades portuguesas que presentan un «riesgo agravado» de contagio, y donde vive alrededor del 70% de los diez millones de habitantes del país.
Cerca de 500 personas protestaron en el centro de la capital convocados por el sector de restaurantes, uno de los más golpeados por esta medida, y un movimiento de ciudadanos que organizó una «marcha por la libertad».
«La pandemia está ahí y tenemos que protegernos, pero sin matar la economía», declaró Carla Torres, de 33 años, que trabaja en comunicación para chefs de cocina, restaurantes y hoteles.