Tras haber rechazado continuar con la gratuidad en la educación superior chilena que promueve la presidenta socialista Michelle Bachelet, el exmandatario y candidato derechista Sebastián Piñera dio pie atrás y se abrió a seguir con esa tarea a tres semanas del balotaje.
Piñera, ganador de la primera vuelta y favorito para vencer en el balotaje del 17 de diciembre ante el oficialista Alejandro Guillier, manifestó durante la primera parte de su campaña que no ampliaría la gratuidad para universitarios y que se inclinaría por becas y otros beneficios,lo que provocó preocupación entre los propios estudiantes.
«Todos quisiéramos que la gratuidad fuera para todos y, en la medida que la economía chilena vuelta a crecer con fuerza y la situación fiscal lo permita, vamos a avanzar en materia de gratuidad», dijo Piñera en un giro inesperado de su postura, este jueves durante un acto de campaña en el sur del país.
Este exitoso empresario de 67 años explicó que, de continuar con la gratuidad, la implementaría «especialmente con los alumnos de la educación técnico profesional, que representan más de la mitad de la matrícula, los más vulnerables y los de clase media».
