Thomas Piketty sostiene que el futuro que se está configurando bajo la influencia de los multimillonarios es “distópico” y defiende una alternativa centrada en la prosperidad compartida, la reducción de la desigualdad y la transición ecológica.
Las cifras del proyecto
El economista francés habló sobre las proyecciones del Global Justice Project, elaboradas por un equipo de 200 investigadores y presentadas junto con 44 coautores. Según esos cálculos, la mayor parte del planeta podría llegar al año 2100 con ingresos equivalentes a 5.000 euros al mes, mientras la temperatura media subiría 1,8 grados respecto a la era preindustrial.
El escenario también prevé menos carne, industria y minería, y más peso para la salud y la educación. En ese reparto, un grupo muy reducido de ricos que representa el 0,001% de la población mundial pasaría de concentrar el 6,4% del patrimonio global a solo 0,05%, mientras que el 50% más pobre subiría del 2% al 30%.
La alternativa que plantea
Piketty dijo que no basta con una transición lenta hacia una economía baja en carbono. A su juicio, también hace falta reducir la desigualdad y asumir la “suficiencia”, con menor jornada laboral, cambios en los hábitos alimenticios y menos peso de la industria y la minería frente al sector inmaterial.




