QUITO (AP) — Cientos de indígenas ecuatorianos llegaron el martes a la Asamblea y al Palacio de Gobierno para solicitar amnistía para casi 200 de sus integrantes procesados judicialmente por participar en protestas callejeras en contra de políticas impuestas por el expresidente Rafael Correa.
El pedido fue posible en el marco de los llamados al diálogo y el consenso del nuevo presidente Lenín Moreno, que asumió el mando hace menos de una semana. Durante el mandato de su predecesor la policía impedía que los indígenas ingresaran al recinto legislativo, pero esta vez les abrió las puertas y los condujo hasta un salón en donde gritaban sin descanso “íLibertad!”. Incluso el presidente de ese organismo legislativo, José Serrano, ofreció tramitar el requerimiento.
Entre los procesados hay quienes han sido acusados de sabotaje y terrorismo, ataque y resistencia, desacato, entre otros.
Una de las sindicadas, la indígena de la comunidad Saraguro, Karina Monteros, dijo: “si hablan de iniciar un nuevo periodo, un nuevo momento político en el país, creo que la mejor manera es empezar sin que hayan perseguidos políticos dentro de nuestros territorios”. Añadió que “para estar entre iguales, uno no debe estar como perseguido y el otro ser el perseguidor, entonces el primer paso es la amnistía y el indulto”.
