“Me ha echado la pandemia”, agregó el expresidente uruguayo en su misiva. «Todos pasamos, algunas causas sobreviven y se tienen que transformar y lo único permanente es el cambio. La biología impone cambios, pero también tiene que haber una actitud de dar oportunidad a nuevas generaciones», señaló.
El expresidente de Uruguay José Mujica (2010-2015) presentó este martes 20 de octubre su renuncia al Senado del país suramericano dejando como mensaje que «triunfar en la vida no es ganar, es levantarse y volver a empezar cada vez que uno cae». En su alocución durante una sesión extraordinaria de la Cámara Alta, en la que también renunció el exmandatario Julio María Sanguinetti (1985-1990 y 1995-2000), Mujica dijo que «el odio es fuego como el amor, pero el amor es creador y el odio nos destruye». «Yo tengo mi buena cantidad de defectos, soy pasional, pero en mi jardín hace décadas que no cultivo el odio, porque aprendí una dura lección que me impuso la vida, que el odio termina estupidizando, nos hace perder objetividad», agregó.
«En política no hay sucesión, hay causas. Todos pasamos, algunas causas sobreviven y se tienen que transformar y lo único permanente es el cambio. La biología impone cambios, pero también tiene que haber una actitud de dar oportunidad a nuevas generaciones», señaló.
Después de la intervención de los senadores Oscar Andrade y Mario Bergara (Frente Amplio, izquierda), Guillermo Domenech (Cabildo Abierto, derecha), Pablo Lanz (Partido Colorado, centroderecha) y Carlos Camy (Partido Nacional, centroderecha), Mujica tomó la palabra para agradecer lo «elogiosos» que habían sido con él.
«Hay un tiempo para llegar y un tiempo para irse en la vida», sentenció el exmandatario sobre su renuncia al escaño de senador, algo que ya había anunciado meses atrás y que ratificó en la jornada de las elecciones departamentales y municipales, celebradas el 27 de noviembre.