Crisis política sacude a Washington. Los senadores abandonaron el hemiciclo para debatir por separado ambas cámaras las objeciones presentadas por los legisladores aliados al presidente saliente, Donald Trump, que insiste, sin pruebas, en que se cometieron irregularidades.
El vicepresidente saliente de Estados Unidos, Mike Pence, afirmó este miércoles 6 de enero que no intervendrá para detener la certificación en el Congreso de la victoria del demócrata Joe Biden en las elecciones de noviembre, desafiando los deseos del mandatario republicano Donald Trump.
«La Constitución me impide reclamar una autoridad unilateral para determinar qué votos electorales deben contarse y cuáles no», afirmó Pence en un comunicado emitido cuando comenzaba la sesión conjunta del Congreso para certificar los resultados de las presidenciales, y poco después de que Trump le instara a hacer lo contrario desde un mitin en Washington.
Poco antes, el presidente republicano saliente, aseguró que «nunca» concederá la derrota frente al presidente electo, el demócrata Joe Biden, al reiterar sus acusaciones, sin pruebas, de fraude electoral apenas minutos antes de que el Congreso se reuniera para validar el resultado de las elecciones de noviembre.
A primera hora de la mañana, Trump continuó la presión sobre su vicepresidente, Mike Pence, para que rechace la confirmación de la victoria del demócrata Joe Biden en la certificación del Colegio Electoral este miércoles en el Congreso, algo que no tiene precedentes y que no tendría valor legal.