Parte de la tripulación boliviana del avión LaMia que se accidentó en noviembre en Colombia, con el equipo brasileño Chapecoense, no cumplía requisitos para efectuar el vuelo, reveló el abogado de un funcionario de aeronáutica, involucrado en los trámites de autorización.
La tripulación estaba conformada por siete personas: cinco de Bolivia, una de Paraguay y otra de Venezuela. Dos de los bolivianos sobrevivieron (una azafata y un técnico de vuelo, junto a otros cuatro brasileños), de un total de 77 pasajeros que estaban en el avión.
En la lista de fallecidos figuran los bolivianos Miguel Alejandro Quiroga Murakami, como piloto, y Fernando Ovar Goytia, como copiloto, pero la gubernamental Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) habría autorizado realizar ese viaje a Quiroga y a otro piloto, Marco Antonio Rocha Venegas.
Se desconoce por qué Fernando Ovar Goytia reemplazó a Marco Antonio Rocha, quien estaría en Paraguay. Jaime Cernadas, abogado del técnico de la DGAC, Mauricio Durán (investigado por el caso), reveló al diario El Deber que «sólo Miguel Alejandro Quiroga Murakami (piloto) y Marco Antonio Rocha Venegas (socio y piloto de LaMia) eran los integrantes de la tripulación que la DGAC autorizó para estar en el vuelo».
