ROMA, 25 Mar 2016 (AFP) – El papa Francisco llegó este viernes al Coliseo de Roma para presidir el tradicional Vía Crucis nocturno que conmemora el calvario de Cristo antes de la crucifixión y que será dedicado al drama de los refugiados en Europa.
Este año, el sugestivo recorrido alrededor del monumento romano se celebra en un clima particular, marcado por las fuertes medidas de seguridad adoptadas desde los atentados de noviembre en París y mantenidas tras los ataques el martes en Bruselas que costaron la vida a 31 personas.
Toda la zona está vigilada por patrullas de la policía y el ejército además de cuerpos especiales de inteligencia, medidas especiales que regirán durante todo el Año Santo, iniciado el pasado 8 de diciembre y que suelen ser reforzadas para los eventos con participación de miles de personas.
Este año, el papa Francisco pidió al cardenal italiano Gualtiero Bassetti, entre los purpurados más cercanos al pontífice, la redacción de las meditaciones que tradicionalmente se leen en cada una de las 14 estaciones del calvario padecido por Cristo.