El Papa Francisco celebró este domingo en la basílica de San Pedro, en el Vaticano, el jubileo de las familias, última gran manifestación jubilar del año 2015.
«Que en este Año de la Misericordia, toda familia cristiana pueda ser un lugar privilegiado de este peregrinaje en el que se experimenta la alegría del perdón. En el seno de la familia es donde se nos educa al perdón, porque se tiene la certeza de ser comprendidos y apoyados pese a los errores que se puedan cometer», afirmó el pontífice.
Ya el sábado, durante la oración del Ángelus, Jorge Bergoglio, había vuelto a este tema, uno de sus predilectos, afirmando que el «perdón» hace del mundo un lugar «más limpio».
Hace dos semanas, Francisco abrió la «puerta santa» de la catedral de Roma, la basílica de San Juan de Letrán, anunciando «el tiempo del gran perdón», pocos días antes del inicio del Jubileo de la Misericordia.
