El papa Francisco bautizó este domingo a 26 bebés en la capilla Sixtina en el Vaticano, y les dijo a sus padres que la fe es «la herencia más bella» que pueden transmitirle a sus hijos.
Bajo los célebres frescos de Miguel Angel, 13 niñas y 13 niños de pocas semanas de edad fueron bautizados por el pontífice el día en que la liturgia conmemora el bautismo de Jesús en el río Jordán.
La mayoría de los bebés, todos hijos de empleados del Vaticano, estuvieron tranquilos en brazos de sus padres, pero algunos se sorprendieron al recibir agua en la cabeza, otros lloraron y unos cuantos durmieron profundamente.
Durante su homilía, el papa argentino dijo a las madres, como hace a veces, que podían amamantar a sus niños si estos tenían hambre en el transcurso de la misa.
