El Papa Francisco dijo el miércoles a los miembros de la mafia en Italia, donde muchos de ellos van a la iglesia y practican la religión católica abiertamente, que no pueden llamarse a sí mismos cristianos porque “llevan la muerte en sus almas”.
Las improvisadas palabras del Sumo Pontífice ante decenas de miles de personas en su audiencia general semanal en la Plaza de San Pedro fue su ataque más fuerte contra el crimen organizado en casi cuatro años.
“Entonces no tenemos que ir lejos, pensemos en lo que pasa aquí mismo en casa (Italia)”, comentó al hablar en general sobre los “cristianos falsos” que son corruptos aunque pretenden ser justos.
“(Qué hay sobre) los denominados mafiosos cristianos”, afirmó. “No tienen nada en ellos que sea cristiano. Se autodenominada cristianos, pero llevan la muerte en sus almas y la infligen a otros”, agregó.
